Prayer for the Grace of Passion

O Lord, for the redemption of the world, 
you willed to be born among human beings,
subjected to the rite of circumcision, 
rejected by the people, 
betrayed by Judas with a kiss, 
bound with cords, 
led like an innocent lamb to slaughter, 
shamelessly exposed to the gaze of Annas 
as well as Caiaphas, Pilate, and Herod, 
accused by false witnesses, 
tormented by scourges and insults, 
spat upon and crowned with thorns, 
struck with blows of hand and reed, 
blindfolded and stripped of your garments, 
affixed to the wood 
and lifted high on the Cross, 
numbered among thieves, 
given gall and vinegar to drink, 
and pierced by a lance. 

Lord, by these most holy sufferings which we, 
your unworthy servants, 
devoutly call to mind, 
and by your holy Cross and death, 
deliver us from the pains of hell, 
and be pleased to take us where you took the penitent 
thief 
who was crucified with you. 
You live and reign with the Father 
and the Holy Spirit, one God, forever.

Amen.

Prayer for Graces

O Most Graceful Lord of endless blessings: How becoming such a honorable title is! Your splendored goodwill exalts the world, Embracing it with love and protection. Look favourably upon Your humble servant, Continually bestowing upon me Your graces;

For Your Divine nourishment is my endurance. Assist me at maintaining a state of grace, My soul remaining enhanced in Your presence. Daily, Your graces abundantly shower, Especially towards your righteous followers. Indeed, You are a Most Graceful God!

Gracias, Amabilisimo Jesus

Gracias, amabilísimo Jesús, gracias infinitas os sean dadas por el inapreciable beneficio que acabáis de hacerme viniendo a mi y dignándoos entrar en la pobre morada de mi corazón… żY de dónde a mí tanta dicha? Os contemplo en los brazos de mi alma cual el anciano Simeón, y entusiasmado por tan divino tesoro, exclamaré con él: «Moriré gustoso, porque he logrado la mayor dicha que en este mundo puede lograrse ». żQué gracias, pues, podré daros por esta gracia, que no sólo contiene todas las gracias, sino que también al Autor de ellas? ˇOh
Angeles santos! Alabad todos al Seńor y dadle por mí las gracias… ˇOh Santos del cielo y justos de la tierra! Ayudadme a dar a Dios las gracias por tan seńalada merced.

ˇOh Virgen Santísima!… Vos, que con tanta perfección supisteis corresponder a los singulares beneficios que os dispensó Dios, haced que yo sepa también corresponder y darle las debidas gracias; pero ya que esto me es imposible, dádselas por mi.

Quisiera, Dios mío, que cuantas criaturas hay en el cielo y en la tierra os dieran por mí las gracias; pero estoy bien convencido de que ni aun así correspondería digna y debidamente; por esto, pues, me ofrezco a Vos mismo con todo mi cuerpo y alma, potencias y sentidos, de suerte que en adelante diré siempre con el Apóstol San Pablo: Vivo yo, pero no yo, sino que vive Cristo en mi. ˇOh, Dios mío!. De hoy más seré siempre vuestro; adornadme, por tanto, como a cosa vuestra, con cuantas virtudes sabéis que necesito para amaros y serviros: con toda perfección.

Al veros hospedado en mi alma, me lleno de admiración y asombro, y entusiasmado, cual la Magdalena, no sé desistir de contemplar vuestras misericordias infinitas. żQué visteis, Seńor, en mí para que vinierais? żVirtudes?… żPero cómo, si estoy desnudo de ellas? żMéritos?… ˇAy! Yo soy un miserable pecador. żQuién, pues Bien mío, os movió? ˇAy! Ya lo sé: las miserias que me oprimen y las necesidades bajo las que me veis gemir. ;ˇCuán bueno sois, oh mi buen Dios!… Permitidme, pues, Seńor, que abrace vuestros pies santísimos y los riegue con lágrimas de ternura y amor. No, yo no me levantaré de vuestras plantas hasta que, cual a la Magdalena, me concedáis una indulgencia plenaria de todos mis pecados; ni os dejaré ir hasta que me hayáis echado vuestra santa bendición.

Oh, y cuánto os amo, Dios mio! ˇQué lástima que no os haya amado siempre! Al acordarme que tuve valor para ofenderos, se me cubre de rubor el rostro y un vivo dolor parte mi corazón. Sí; con la sangre de mis venas quisiera borrar mis culpas. Quisiera que los días en que os ofendí y no os amé no se computaran en el número de los ańos que he vivido. Pero, en adelante… – cielos y tierra, sed testigos de mi resolución -, en adelante no os ofenderé más, y os amaré, con vuestra gracia, con todo el afecto de mi corazón.

Y no sólo eso, Seńor, sino que procuraré que todo el mundo os ame, y que nadie os ofenda; y ya que os contemplo sentado en mi corazón como en un trono de misericordia preparado para concederme gracias, y no sólo instándome a que os las pida, sino quejándoos de que hasta aquí no os las haya pedido, enmendando mi negligencia os pido:

1ş Que convirtáis a todos los pobres pecadores. żNo veis, Seńor, cómo se precipitan de abismo en abismo?

2ş Que concedáis a los justos la perseverancia final en vuestro santo servicio. żDe qué les serviría tener buen principio si fuera desgraciado su fin?

3ş Que, librando de las penas del purgatorio a las benditas ánimas, las llevéis a vuestra gloria. ˇBien sabéis cuánto os aman y anhelan por Vos!

4ş Que a mis padres, amigos y bienhechores les concedáis cuantas gracias necesiten.

5ş Que triunfe en todas partes la Iglesia y prospere nuestra nación.

6ş Que bendigáis a cuantos son acreedores a mis oraciones.

Concedednos a todos vuestra divina gracia, vuestro santo amor y temor, y, por último, la gloria, en que vivís y reináis con el Padre y con el Espíritu Santo.

Amén.

Gracias, Jesus Mio

Gracias, ˇJesús mío! Oh Jesús acabo de recibiros en esta santa Comunión. Bien es verdad que no puedo veros con mis ojos, pero creo firmemente en vuestra divina presencia. Soy vuestro Tabernáculo. Ya no aparecéis bajo la forma de pan, os habéis ocultado en mi cuerpo. Habéis dejado la lamparilla del sagrario para buscar las llamas de amor de mi corazón. Abandonasteis el silencio del copón, para escuchar las dulces palabras de mi alma extasiada de amor a Vos. Oh Jesús, decidme, żno os sentís un tanto desilusionado? En lugar de un corazón ardiente de amor, ˇhalláis tan solo una muy débil llamita de afecto! Lo único que puedo deciros, oh Jesús, es: Gracias, mil gracias os doy, ˇoh amado Jesús mío!

Qué bueno eres, ˇoh mi Jesús! Si tuviese que tratar con hombres tendría que usar palabras para expresarles mis sentimientos y afectos porque ellos no entienden el lenguaje del corazón. Mas, Vos oh Jesús mío, conocéis mi corazón mucho mejor que yo. Veis muy bien, cuán feliz me siento de haberos recibido. Sabéis que me faltan palabras para expresaros mi gratitud.

Recoged, oh Jesús mío, todos mis sentimientos y encerradlos todos en la llaga de vuestro dulcísimo Corazón. ˇOs doy gracias, oh buen Jesús! Soy tau feliz, en este momento! Mirad, si halláis algo de bueno o hermoso en mi alma, es para Vos. Si acaso encontráis un poquito de buena voluntad, deseos de santificación, una virtud, algún sacrificio, una oculta lágrima de arrepentimiento, mirad, todo es vuestro, aceptadlo en prueba de gratitud.

Os doy gracias, ˇoh buen Jesús! Toda mi gratitud se encierra en estas palabras. Antes creía que tenía tanto que deciros y ahora no acierto pronunciar palabra. Pero, Vos, oh Jesús, no esperáis de mi hermosas palabras y profundos pensamientos. Solo queréis que os ofrezca como digno regalo todas las facultades de mi alma, todos los afectos de mi corazón. ˇOs doy gracias, oh Seńor, y os amo, oh mi buen Jesús!

ˇGracias, oh Jesús! ˇCuán feliz me siento! Ayer he cometido muchas faltas. Cómo me oprimían el corazón. Me parecía que estabais triste, ˇoh buen Jesús! No pude hallar completa paz Pero esta mańana, desde que habéis entrado en mi alma, todo ha cambiado como por encanto. Una dulce paz ha entrado en mi alma. Cuánto os agradezco, ˇoh dulcísimo Corazón de Jesús!

ˇOh dulce Huésped de mi alma! os habéis dado todo entero a mí, he aquí, que yo me entrego todo entero y sin reserva, a Vos. Me habéis dado vuestra alma santísima, y yo os doy la mía, aunque pobre y llena de defectos. Puede que aún me queden varios ańos de vida. Si os place acortar el tiempo de mi destierro, lo acepto gustoso de vuestra mano paternal. Aún gozo de buena salud, disponed de ella según vuestro divino beneplácito y para vuestra mayor gloria. Es verdad, soy pobre; pero Vos, divino Rey de amor, aceptáis gustoso nuestros pobres presentes, siempre que vengan de un corazón humilde y agradecido. Pues bien lo poco de bueno que yo tenga; todo cuanto posea en bienes espirituales y materiales os lo ofrezco gozoso y sin reserva alguna.

Debo marcharme ahora, oh mi amado Jesús. Dejo vuestro sagrario porque me llamáis a otra parte. ˇAdiós, Jesús! ˇHasta mańana! Volveré con un corazón más sediento de amor a Vos. Y vos, Seńor, me daréis otra vez aquella paz inefable, preludio de la eterna bienaventuranza del cielo.

Una palabra todavía, amado de mi alma. Por el amor inmenso que os hace prisionero de mi alma, concededme la gracia que la comunión de mańana sea más fervorosa que la de hoy. Dadme esta gracia cada día de nuevo. Así seré más santo cada día, más perfecto y os amaré con más ardor. Abrid vuestros tesoros y adornad mi alma con la hermosura de la vuestra. ˇGracias, oh buen Jesús!

Alabanzas y adoración, amor y gratitud sean dadas, en todo momento y en todos los Tabernáculos del mundo, al Sagrado Corazón de Jesús, hasta la consumación de los siglos. Así sea.

ˇBendito sea el Sacratísimo Corazón eucarístico de Jesús! ˇ Corazón de Jesús en Vos confío! Jesús, manso y humilde de Corazón, haced mi corazón semejante al vuestro.

Gracias Senor, Por La Eucaristia

Gracias Seńor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…

Gracias Seńor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Seńor, porque nos amastes hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.

Gracias Seńor, porque quisistes celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Gracias Seńor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…

Gracias, Seńor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía…

Gracias, Seńor, porque todos los días puedo volver a empezar…, y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti…

A Prayer for Grandparents

Dear St. Ann, You were truly twice blessed To have our blessed Mother As your daughter And Jesus our Savior As your grandson. I know that every period Of our lives Has its responsibilities As well as its joys. 
Today, it seems That grandparents Have either too little Use or too much; Either we are shunted aside To do nothing, Or we are called upon To do everything. 

Help me to know Just where my duties lie In my particular situation And to carry them out as best I can. 

Take care of my family, My children, and their children. Inspire them all To follow your Grandson And lead truly Christian lives. 

Keep all of us In your loving care, Never let us turn away from Jesus, And help us in the end To receive the joy Of entering into your

Grandsons’ Glorious presence forever. 
Good St. Ann pray for us grandparents.

Amen.

Grant us

Lord, grant us simplicity of faith
and a generosity of service
that gives without counting cost.

A life overflowing with Grace
poured out from the One
who gave everything,
that we might show
the power of love
to a broken world,
and share the truth
from a living Word.

Lord, grant us simplicity of faith,
and a yearning to share it.

A Prayer of Gratitude for God’s Blessings 1

O Lord and Vivifier, Your grace has achieved for us all that You had spoken and promised. Grant us access to the place of Your peace. For You are our Vivifier, You are our Consoler, You are our life Remedy, You are our Standard of Victory. 

Blessed are we, O Lord, because we have known You!
Blessed are we, because we have believed in You!

Blessed are we, because we bear Your wounds and the sign of Your Blood on our contenances!

Blessed are we, because You are our great hope! 
Blessed are we, because You are our God forever! 

A Prayer of Gratitude for God’s Blessings 2

O Lord and Vivifier, 
Your grace has achieved for us 
all that You had spoken and promised. 
Grant us access to the place of Your peace. 
For You are our Vivifier, 
You are our Consoler, 
You are our life Remedy, 
You are our Standard of Victory. 

Blessed are we, O Lord, 
because we have known You!

Blessed are we, 
because we have believed in You!

Blessed are we, 
because we bear Your wounds 
and the sign of Your Blood on our contenances! 

Blessed are we, 
because You are our great hope! 

Blessed are we, 
because You are our God forever!